PROMEDIO ROJO

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Y nuevamente el cristal de nuestras pupilas se humedecieron pensando en lo irónico de la luz oscuridad total.
Tiempo inerte, caja musical, notas de una clásica melodía, quedamos navegando en el mar de los por qué? al sabernos pecadores.
Iluminamos de color negro plata nuestro destino, ese destino que se encargara, de hacernos reir en medio de la nada.

diciembre 27, 2008 Posted by | poemas | Deja un comentario

Esta tarde

Esta tarde tan amarga, me recuerda mi triste penar, sintiendo solo el susurrar del aire, esperando talvez tu sonrisa encantadora y el suspiro al aire que el viento se lleva y que recae en mi ser.

La tarde aguardaba su final y no estabas tú. Mis ojos hinchados de pena, reclamaban tu presencia y ante la fatalidad de no verte, no había consuelo que valga.

En esta tarde que quise verte y ya no estabas, sentía anochecer mi vida como una triste hoguera que se apaga por completo. Sentenciandomé al olvido, me marché por tu acera, sin sentido y con temor a perderte.

diciembre 27, 2008 Posted by | poemas | Deja un comentario

Porque volverá…

Porque volvera el alma al cuerpo y los besos a su dueño. Porque en el cielo infinito no habrá estrella que refleje su mirar y porque la vida sin ella no es la misma.

Dejaré de lado el amor y mientras que a mi alrededor no habrá nada, lejos de casa un llanto que no cesa retumbará mis sentidos, y la esperanza ya sin vida se encontrará.

Ya el tiempo acaecido borrará las heridas del adiós inevitable y a ocultas del ser querido una voz silenciosa callará los gritos del corazón herido.

Solo el tiempo testigo de nuestros encuentros anardecidos le dirá si todavia la amo y por las tardes bajo el ocaso de nuestras vidas dibujaré una sonrisa que evocara su carisma.

diciembre 27, 2008 Posted by | poemas | Deja un comentario

Destinos

Porque fue en esta vida que por azar

 y por un instante nos encontramos.

Porque pude vivir en otra nación

A mucha distancia de tus manos,

De tu mirada, de tu sonrisa.

En una planeta remoto, inalcanzable.

Porque pude nacer hace centurias,

Cuando no existías

Y solo podía adivinarte en sueños.

No fue ayer, ni en otro tiempo,

Ni en otro espacio,

Ocurrió ahora y en este lugar,

Por que el destino cargo sus dados

A favor de mi suerte.

Te amaré, mientras la tierra siga girando

Y me asombraré al verte,

En cada minuto de esta frágil aventura

Llamada vida.

diciembre 23, 2008 Posted by | poemas | | Deja un comentario

   

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